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Trump amenaza a Irán y da por muerta la negociación de paz

Tras el derribo de un helicóptero Apache, Estados Unidos e Irán intercambiaron bombardeos en la región. Donald Trump dio por congeladas las negociaciones de paz y amenazó a Irán

Trump amenaza a Irán
|Reuters

La tensión entre Estados Unidos e Irán ha vuelto a aumentar, suspendiendo las negociaciones de paz diplomáticas que buscaban poner fin al conflicto regional iniciado a finales de febrero. Tras un violento intercambio de ataques con misiles y drones que sacudió varios puntos de Medio Oriente, el presidente Donald Trump endureció drásticamente su postura y advirtió a Irán que "pagará el precio" por haber retrasado intencionalmente la firma de un acuerdo de paz.

A través de su plataforma Truth Social, Trump lanzó una crítica contra las capacidades bélicas de la República Islámica: "El ejército de Irán es un completo y total desastre. Gran parte de él, como su Armada y su Fuerza Aérea, ya ni siquiera existe; han sido completamente derrotados". Estas declaraciones marcan un giro radical respecto a sus comentarios del día anterior, cuando aseguraba a la prensa que ambas naciones se encontraban en la fase final de un pacto histórico.

El derribo del helicóptero y el ataque de respuesta de EU

El detonante de esta nueva crisis ocurrió en el Estrecho de Ormuz, una vía marítima clave para el comercio internacional que permanece bloqueada desde el inicio de la guerra. De acuerdo con reportes de inteligencia, un dron iraní impactó a muy baja altura contra un helicóptero de ataque AH-64 Apache del Ejército estadounidense. Aunque el artefacto no explotó, provocó el desplome de la aeronave; sus dos tripulantes lograron sobrevivir y fueron extraídos por un dron marítimo autónomo.

La respuesta de Washington fue inmediata. El Comando Central de EU (Centcom) ejecutó lo que calificó como una "respuesta proporcional", bombardeando posiciones estratégicas de la Guardia Revolucionaria Islámica (IRGC) en las ciudades costeras de Jask y Sirik, así como en la estratégica isla de Qeshm. Los impactos destruyeron radares, centros de control de drones, torres de telecomunicaciones y contenedores de agua potable, afectando el suministro de la región.

Irán respondió con otro ataque

La réplica de Irán no se hizo esperar. El ministro de Relaciones Exteriores iraní, Abbas Araghchi, advirtió que su país "no dejará ningún ataque sin respuesta", acusando a los estadounidenses de enviar mensajes contradictorios y violar sistemáticamente la tregua acordada en abril.

Pocas horas después, la Guardia Revolucionaria lanzó un ataque con misiles y drones contra 21 objetivos en bases militares de Estados Unidos y los países aliados que tiene en la región:

  • Jordania y Kuwait: Fueron blanco de ráfagas de proyectiles; el ejército kuwaití confirmó la activación de sus sistemas de defensa para interceptar los ataques.
  • Baréin: Videos verificados por agencias internacionales mostraron destellos y explosiones en las inmediaciones de las instalaciones navales estadounidenses en el país insular.

A pesar de la magnitud de la contraofensiva, fuentes del Pentágono confirmaron a Reuters que la gran mayoría de las amenazas iraníes fueron interceptadas con éxito por las defensas antiaéreas de la coalición, por lo que no se han reportado bajas mortales ni heridos de gravedad entre las tropas norteamericanas.

Se aleja la posibilidad de paz

Este nuevo choque militar aleja de forma casi definitiva la posibilidad de un cese al fuego permanente. Aunque una delegación de Qatar se encuentra actualmente en Teherán intentando reabrir los canales de comunicación de última hora, el portavoz de la cancillería iraní, Esmaeil Baqai, señaló que el proceso diplomático requiere "un mínimo de estabilidad", algo imposible bajo el actual intercambio de fuego.

El conflicto, que comenzó formalmente el pasado 28 de febrero tras una serie de bombardeos conjuntos entre Estados Unidos e Israel que descabezaron al liderazgo supremo de Irán, amenaza con regresar a su etapa más cruda, arrastrando nuevamente a actores periféricos como el Líbano y desestabilizando por completo los mercados energéticos globales.

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