Con dos duelos de extinción marcando el ritmo de la recta final, los sobrevivientes saben que no hay margen de error. La inmunidad individual ya no es solo un trofeo: es el boleto para seguir en la competencia y evitar la extinción.
Con dos duelos de extinción marcando el ritmo de la recta final, los sobrevivientes saben que no hay margen de error. La inmunidad individual ya no es solo un trofeo: es el boleto para seguir en la competencia y evitar la extinción.