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4 capítulos de ‘Masha y el Oso’ y ‘Plim Plim’ para que los niños aprendan a dormir solos

¿A tu pequeño le cuesta quedarse en su cama por las noches? Estos capítulos de su caricatura favorita pueden convertirse en un aliado para hacer más sencillo ese momento

4 capítulos de ‘Masha y el Oso’ y ‘Plim Plim’ para que los niños aprendan a dormir solos
Capítulos de ‘Masha y el Oso’ y ‘Plim Plim’ para que los niños aprendan a dormir solos|IA

Aprender a dormir sin compañía puede ser un proceso gradual para algunos niños. Las historias protagonizadas por personajes conocidos como Masha y el Oso y Plim Plim pueden convertirse en un recurso para hablar sobre la hora de acostarse de una manera sencilla y cercana. En lugar de presentar el momento de ir a la cama como una obligación, estos contenidos permiten relacionarlo con situaciones cotidianas, canciones y actividades tranquilas. Además de elegir capítulos adecuados, es recomendable mantener horarios constantes, reducir los estímulos antes de acostarse y crear un ambiente agradable en la habitación. La televisión puede formar parte de la rutina únicamente como un recurso previo, procurando que después haya tiempo para apagar las pantallas, ponerse el pijama y prepararse para descansar.

Capítulos de Masha y el Oso y Plim Plim para que los niños desarrollen su autonomía a la hora de dormir

Estas producciones presentan situaciones que los pequeños pueden reconocer fácilmente y utilizar como punto de partida para conversar sobre sus propias rutinas. Después de cada episodio, los adultos pueden hacer preguntas sencillas como qué ayudó al personaje a sentirse tranquilo, qué cosas hacen antes de acostarse o qué objeto les da seguridad durante la noche. Estas son algunas opciones:

  1. Masha y el Oso – "Duérmete, niño". En esta historia, Masha se enfrenta al momento de ir a dormir y descubre que preparar adecuadamente su espacio puede ayudarla a sentirse más cómoda. La situación permite hablar sobre la importancia de tener una cama ordenada, una almohada confortable y un entorno apropiado para descansar.
    Después de verlo, puedes invitar al pequeño a preparar su propia cama como parte de un ritual nocturno. Convertir esta actividad en una tarea sencilla y cotidiana puede ayudarlo a familiarizarse con el proceso de acostarse.
  2. Masha y el Oso – Cuentos para dormir. Los relatos y canciones de temática nocturna ofrecen una alternativa más tranquila para cerrar el día. Su ritmo pausado puede servir como transición entre las actividades diurnas y el momento de apagar las luces.
    Una buena opción es establecer una secuencia: elegir un cuento, escucharlo juntos y después continuar con actividades sin pantallas, como ponerse el pijama o leer un libro físico.
  3. Plim Plim – Canciones para ir a dormir. Las canciones dedicadas al descanso pueden incorporarse como parte de una rutina repetitiva. Escuchar siempre una melodía tranquila antes de acostarse ayuda a que el niño identifique determinadas acciones con el final de la jornada.
    Para aprovecharlas mejor, procura mantener un ambiente relajado mientras suenan: luces tenues, pocos juguetes alrededor y movimientos tranquilos. Así, la actividad no se convierte en un momento de juego activo.
  4. Plim Plim – Episodios de rutinas y conteo. Los contenidos que combinan rutinas con juegos sencillos o secuencias numéricas pueden ayudar a estructurar los últimos momentos del día. La idea es que el pequeño reconozca qué actividad viene después y pueda anticipar el momento de descansar.

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