Las Granjeras conversaron acerca de algunos de los procedimientos a los que se han sometido, ya sea por cuestiones estéticas o de salud. En la conversación, Azalia Ojeda sorprendió al compartir que, para tratar su tiroides, participó en un tratamiento que consistía en beber su propia orina. Según explicó la negra, tenía que recolectar la primera orina de la mañana y enviarla a un laboratorio que luego se le regresaba para que la bebiera.










