Las abejitas quieren probar las golosinas que Masha y el Oso están comiendo. Como Masha es muy buena, decide compartirles un poco, pero las abejitas son unas glotonas y se terminan todos los dulces. Lo malo es que esto provoca que todas terminen con sobrepeso y ya no puedan volar. La única solución es hacer ejercicio y Masha sabe cómo hacerlo.