Los dos Lobos están muriéndose de hambre; están buscando dónde encontrar la comida que tanto desean. Cuando Masha los ve, decide ponerse en marcha para ayudarlos, e idea un plan para que los Lobos cambien por fin de profesión: los convierte en taxistas. Los tres arreglan su vieja ambulancia y la convierten en el mejor taxi que podría existir, y cuando llegan los primeros pasajeros: Oso y Osa. Masha se da cuenta de que los Lobos no saben leer, por lo que las instrucciones que les dio en un libro no sirven de nada.