Oso está un poco cansado de estar cuidando a Masha y a Pandita, por lo que se pone a buscar una niñera para poder descansar un día. Oso pone manos a la obra y hace varios carteles, pero nadie llega a su casa a preguntar por el empleo, así que cuando se encuentra con el Oso del Himalaya, lo convence de que cuide a los pequeños. Lo que nadie esperaba es que los dos se propusieran hacer el mayor número de travesuras posibles, tantas que el Oso del Himalaya pensará seriamente abandonar su trabajo.