Muchos padres sueñan con que sus hijos se conviertan en grandes deportistas o atletas de élite, pero poco lo logran porque con frecuencia presionan y queman el talento de sus hijos antes de siquiera empezar. Detrás del éxito de Erling Haaland, quien ya es una de las mayores estrellas del futbol mundial, hay una enseñanza que muchos padres pueden aplicar, sin importar si sus hijos sueñan con ser deportistas profesionales o simplemente disfrutar de una actividad física.
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Curiosamente, el papá de Erling Haaland, Alf-Inge Haaland, exjugador de la Premier League, evitó por completo imponérselo y lo invitaba a participar como si siempre se tratara de solo un juego. Esta simple acción permitió que Eerling desarrollara su talento de manera natural, sin perder la motivación ni sentir que cada entrenamiento era una obligación.
¿Cuál fue la regla de oro de Alf-Inge Haaland padre de Erling Haaland?
La idea es bastante simple: Hay que dejar de convertir el deporte para nuestros hijos en una fuente de exigencias y presión. Incluso un padre como el de Eerling, que conocía las exigencias del futbol profesional, procuró que su hijo practicara distintas disciplinas en su infancia y que disfrutara de los entrenamientos. En otras palabras, el primer objetivo de su papá era claro: desarrollar las habilidades deportivas de su hijo gracias al juego y desarrollar al próximo gran delantero.
A disputa de corpo do Bruno Guimarães com o Erling Haaland
— DataFut (@DataFutebol) July 6, 2026
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¿Por qué los especialistas recomiendan este enfoque?
Esta no fue una técnica milagrosa, pues diversas investigaciones sobre desarrollo deportivo infantil coinciden en que la motivación nace con más fuerza cuando los niños sienten que practican una actividad porque les gusta, y no para cumplir las expectativas de los adultos que se encuentran a su alrededor.
Además, hay que recordar algo muy importante: el exceso de presión puede aumentar drásticamente el riesgo de presentar agotamiento emocional, ansiedad e incluso abandono temprano de la actividad física.
Ahora ya lo sabes, ¿estás listo para disfrutar junto a tu hijo del deporte?
