Cuatro días después del devastador incendio que arrasó siete torres residenciales en el distrito de Tai Po, Hong Kong, las autoridades confirmaron que la cifra de fallecidos aumentó a 146 personas.
La policía local informó que la búsqueda en todos los edificios terminará en tres o cuatro semanas, sin descartar que el número de muertos pueda incrementarse.
Cuerpos en azoteas y escaleras: la lenta búsqueda de los 40 desaparecidos restantes
En una conferencia el domingo 30 de noviembre de 2025, un vocero policial detalló que aún hay más de 40 personas desaparecidas. Los residentes, que intentaban escapar de las llamas y el humo, fueron hallados muertos en escaleras y azoteas. El olor a humo persiste en la zona afectada pese al tiempo transcurrido desde el siniestro.
La tragedia ocurrió en Wang Fuk Court, un conjunto residencial bajo renovación, hogar de más de 4 mil 600 personas. Las investigaciones señalan fallas en las alarmas contra incendios que no funcionaban adecuadamente, además que indagan el posible uso de materiales inseguros y corrupción durante las obras.
Corrupción y negligencia: arrestan a 14 personas por fallas en Wang Fuk Court
Hasta la fecha, la unidad de identificación de víctimas terminó de registrar cuatro de las unidades residenciales. Las autoridades arrestaron a catorce personas relacionadas con el caso, en medio de la búsqueda de responsables por el desastre. Hong Kong declaró un período de duelo de tres días para honrar a las víctimas.
Héroe anónima: la trabajadora filipina que salvó a un bebé de tres meses en el incendio
En medio de la tragedia, destaca la historia de Rhodora Alcaraz, una trabajadora doméstica filipina que salvó a un bebé de tres meses durante el incendio. Alcaraz, atrapada varias horas en una habitación llena de humo, envolvió al niño en una manta mojada mientras esperaba el rescate de los bomberos.
La comunidad filipina en Hong Kong reconoce su acto como un símbolo de valor y compasión. Su antigua jefa la describe como una persona cariñosa y dedicada que actuó por puro instinto de supervivencia y amor.
"Creo que uno sabe que cuando uno está en ese momento de desesperación, quiere vivir, está en modo de supervivencia, pero el hecho de que no soltara al bebé, aunque no fuera suyo, la elogio", declaró Rhoda Lynn Dayo a la agencia de noticias Reuters.
Persistencia del peligro y desafíos para los bomberos
El siniestro se propagó rápidamente por el exterior de los siete edificios, lo que complicó la labor de los equipos de emergencia. La lenta evacuación y el mal funcionamiento de las alarmas frenaron la respuesta inicial, situación que las autoridades continúan analizando para evitar futuras tragedias similares.













